sábado, 30 de agosto de 2008

Prince of Swordsmen 2: El Entrenamiento

Después de un tiempo tras el encuentro con los bandidos, Kenji ya se ha recuperado de sus heridas más graves y continúa, junto con sus compañeros, en su viaje hacia la frontera para proteger al país de la guerra que se aproxima sigilosa pero rápidamente. La respuesta de Yamato a la petición de Kenji ha sido simplemente un rotundo "no", Yamato no está dispuesto a perder el tiempo entrenando a un joven sin talento y, por supuesto, no digno de sus enseñanzas. ¿No digno?, si Yamato supiera que Kenji es el hijo del King of Swordsmen... Aún así, el príncipe se muestra reacio a aceptar la negativa de Yamato y pasa mucho tiempo observándole para aprender su técnica. En una de esas ocasiones en las que Kenji observa a Yamato en silencio, ve que se desprende del grupo, el príncipe le sigue intrigado para saber a donde se dirige. En el camino, Yamato se encuentra con unos bandidos y Kenji ve la oportunidad perfecta para sorprender al jefe; cuenta con el factor sorpresa así que, sin previo aviso, salta en su ayuda y de un sólo golpe certero, derrota a uno de los oponentes. La confusión parece apoderarse del resto de los bandidos y Kenji sabe aprovecharla para derrotar a cuatro más. Aunque Kenji aún tiene algunas heridas de la última batalla, no se comparan con la emoción y las energías que le invaden por impresionar a Yamato quién pone punto y final a la pelea. Kenji está sorprendido... seguramente Yamato se había percatado de la presencia de los bandidos y se había apartado del grupo para atacarlos. La admiración que Kenji siente hacia Yamato es cada vez mayor y no puede ocultar sus deseos de ser como él. En el camino de regreso para reunirse con el resto del grupo, un nuevo bandido intenta atacar a Yamato por la espalda pero Kenji, con las manos desnudas, intercepta la espada a la vez que Yamato derriba al hombre. El jefe no puede negar que se siente impresionado por las enormes ganas y el esfuerzo del príncipe, así que decide acceder a su petición y enseñarle algunas cosas.
Como un buen maestro, lo primero que Yamato enseña a Kenji es la teoría y, para ello, le da una lección básica:
-"El nivel de un Swordsman se mide por su velocidad, ya que si eres más rápido que tu rival su fuerza le será inservible, es cierto que se necesita trabajo duro para perfeccionarse pero sin talento de nacimiento, no sirve de nada."- afirma Yamato con su semblante siempre serio.
Pero no sólo de teoría se trata; tras la explicación, Yamato pone a prueba a Kenji y efectivamente, el príncipe es rápido pero no alcanza las expectativas de Yamato. Kenji, cansado, deja caer su espada que llega al suelo produciendo un ruido ensordecedor. Yamato observa detenidamente la espada que ha quedado tendida en el suelo y se da cuenta de que es muy pesada, la recoge y asombrado comprueba que le cuesta mucho moverla, ¡pesa ocho veces más que una espada normal! Yamato está muy interesado por la espada violeta de Kenji pero prefiere no preguntar. La mirada del jefe se dirige ahora hacia las muñecas y los tobillos de Kenji en cada uno de los cuales lleva pesos. Sin ellos, seguramente podría haber vencido a los bandidos él solo. No cabía duda de que el monje que lo entrenaba sabía perfectamente lo que hacía. Kenji, tras liberarse de los pesos, es muchísimo más rápido, más que cualquier persona ordinaria, podría vencer a cualquier swordsman de nivel bajo. Pero aún así, su velocidad ni se aproxima a la velocidad extrema de Yamato, aquella que lo hace invisible por momentos.
El jefe decide enseñar a Kenji una nueva técnica, la finta: siempre que luche contra más de un adversario, puede jugar con la trampa y el engaño. Debe hacer creer a uno de sus adversarios que dirigirá un ataque hacia él y, luego, situarse rápidamente detrás y, aprovechando la desconcentración del enemigo, derribarlo y así con todos los demás, pero ya que el príncipe no es tan rápido como para realizar esa maniobra en lugar de ello puede atacar al enemigo desde un lado o desde otra posición que haya tenido tiempo de alcanzar tras la finta. En un combate desequilibrado una finta es esencial para la victoria. Kenji está muy agradecido de que Yamato le confíe uno de sus secretos.
Después de un agotador y largo día entrenando, Kenji y Yamato vuelven junto al resto del grupo y acampan para descansar. Kenji, exhausto pero bastante satisfecho por haber aprendido tanto de su nuevo maestro y amigo, se va directo a su tienda para descansar pero se da cuenta de que, por error, se ha quedado con la espada de Yamato y, seguramente, él tendrá la suya así que el príncipe decide ir a verlo para recuperar su espada pero su nuevo maestro no está en su tienda. Sus ojos perciben un movimiento y de reojo cree ver la sombra de un hombre que se dirige al bosque, parece ser Yamato así que Kenji lo sigue. El príncipe atónito, no da crédito a lo que ven sus ojos. Yamato se reúne con un grupo de hombres que son, nada más y nada menos que ¡los bandidos de antes! El jefe habla con ellos con toda confianza y entablan una conversación que Kenji puede oír. En ella, Yamato pide disculpas a los bandidos por la paliza de antes. Los pensamientos de Kenji son confusos pero aquello sólo pueden tener una explicación que el príncipe no puede ni quiere creer: ¡Son aliados, Yamato trabaja con ellos! Pero la sorpresa mayor llega cuando Kenji escucha que están planeando atacar el campamento aprovechando que todos duermen. También hablan de que el poblado ha sido atacado ya que, tras la salida de los guerreros, había quedado desamparado. Kenji no sale de su asombro: ¡Todo era una trampa para desproteger al país! y, sobretodo, lo que Yamato realmente es, sólo se puede definir con una palabra: TRAIDOR.

jueves, 7 de agosto de 2008

Prince Of Swordsmen 1: Velocidad Cegadora

Una de las heladas noches de invierno, el príncipe ve interrumpidos sus sueños por una pesadilla. El sobresalto no le deja volverlos a conciliar así que toma la decisión de salir de las paredes que le mantienen en aquel monasterio. Sus pasos firmes se dirigen hacia un bosque cercano hasta donde llega empuñando la espada de su padre. En el más oscuro de los silencios, un viejo monje le sigue, se trata de su maestro de artes marciales que también, desde la muerte de su padre, es su tutor. Los rayos de luz de la Luna ofrecen destellos sobre el frío metal de la espada del príncipe, con la que éste entrena mientras su maestro lo observa en la oscuridad. Éste, intrigado por la salida del príncipe, le pregunta el por qué de su escapada nocturna y Kenji decide contarle su pesadilla. En ella veía a un hombre muy parecido en sus rasgos a él , malherido, enfrentándose a casi un centenar de adversarios... una y otra vez ese sueño, siempre la misma escena, noche tras noche le atormentaba, había pensado tantas veces en él... ¿sería una visión del futuro? ¿o quizás un recuerdo de la última batalla de su padre? Su maestro, atento a la desesperación del príncipe, le aconseja que deje de pensar en ello y que sólo se concentre en sus entrenamientos. Después de la conversación, ambos deciden volver al monasterio para descansar.
A la mañana siguiente, muy temprano, un emisario del rey se presenta en el monasterio con el objetivo de anunciar el inicio de la guerra. Se solicitan a todos los hombres fuertes para defender al país. El príncipe no es japonés de nacimiento, a pesar de ello, se ofrece para participar en la lucha. Al principio se le niega esta posibilidad pero, ante la falta de hombres, en el último momento, se le permite el acceso. El mismo día de comunicárselo, tienen que partir hacia las afueras del país. El príncipe está emocionado, piensa que se dirige hacia la oportunidad perfecta para aprender verdaderamente el arte de la espada.
El jefe de su grupo se llama Yamato, es un hombre alto, de pelo largo y negro, con aspecto serio e intimidante y sin ninguna duda, bastante fuerte. El príncipe trata de llamar su atención para que le enseñe algunas técnicas, pero sus intentos no consiguen ningún resultado, es más, Yamato le prohíbe entrenar para que no pierda las fuerzas que deberá emplear, sin duda, en la guerra que se avecina.
Al oscurecer, el grupo acampa para pasar la noche. Cuando por fín todos duermen, Kenji escapa para entrenar, no puede perder tiempo para hacerse cada vez más fuerte. Por el camino, se cruza con tres bandidos que, aprovechando que todos dormían, pretendían asaltar el campamento de guerreros. El príncipe se ve con oportunidades para acabar con esos tres sujetos, pero no contaba con que de la oscuridad surgieran cinco bandidos más. Rodeado, y sin una oportunidad para escapar, el príncipe lucha con todas sus fuerzas pero su espada es tan pesada y sus adversarios tan rápidos que el príncipe ve cada vez más cerca su derrota. Aunque logra herir a uno de ellos, Kenji es derrotado por todos los demás y el príncipe, herido, pierde su espada. Tendido en el suelo, el miedo le impide moverse, sólo espera divisar algún ápice de piedad en la mirada de los bandidos, sin embargo no lo encuentra. Uno de ellos realiza el último ataque que sin duda alguna está destinado a acabar con su vida pero... como de la nada, aparece la mano de Yamato que es capaz de interceptar el movimiento. Una sensación de alivio invade cada una de las partes del cuerpo del príncipe, sin embargo, la duda tambiés se hace presente y es que sinceramente, no cree que Yamato pueda salir victorioso de la lucha. Se trata de una batalla de uno contra ocho, no puede acabar con todos ellos, sólo queda una opción, Kenji debe sacar fuerzas de donde sea, debe ayudar a Yamato pero... ¿a dónde ha ido? ¡ha desaparecido! Todos lo buscan con la mirada perpleja.. es... como si nunca hubiera estado allí. Kenji observa incrédulo la escena; uno de los bandidos cae de repente al suelo, sangrando. Pero no es el único, tres de sus compañeros le siguen, de la misma forma, por alguna siniestra razón caen al suelo sangrando. No se lo pueden explicar, ¡no pueden ver a Yamato!... ¿es que acaso se ha vuelto invisible? Por un momento parece que logran verlo, es él, aparecido desde la nada. La misma nada que les ha hecho caer al suelo sólo unos segundos después de la visión. Yamato, con su expresión inquebrantable, parece no haberse movido nunca del sitio. El príncipe observa incrédulo la escena... ¡¿Yamato puede hacerse invisible por algún tipo de magia o brujería?!, su ojos atónitos miran a Yamato y antes de que articule ninguna palabra éste, sin apenas mirarlo le responde, “sólo he sido muy rápido”. ¡¿rapidez!?, ¿es eso?, el príncipe, entusiasmado se levanta rápidamente del suelo, se acerca a Yamato y sólo es capaz de articular las palabras que expresan sus nuevos deseos: “quiero ser tu discípulo... yo... yo quiero aprender a pelear también a esa velocidad que no se puede seguir ni con la vista”.

sábado, 2 de agosto de 2008

Prince of Swordsmen. Introducción


La historia se desarrolla en un pequeño pueblo de oriente y se desarrolla a inicios de La Era Sengoku (1470 d.C.) periodo donde predonminaban los samurais y espadachines o swordsmen(no! no son lo mismo). El protagonista es un joven que se llama Kenji pero en ocaciones lo llamaremos principe, tiene 15 años y vive en un monasterio en un pequeño pueblo de Japón ayudando en las tareas de los monjes y practicando el arte de la espada. Su madre murió al darle a luz y su padre, que fue denomiado por muchos como el mejor Swordsman de la historia, falleció en batalla cuando el principe era solo un niño dejandolo huerfano y heredero de su espada forjada de un metal llamado ununhexium que segun dicen posee poderes magicos, tras la muerte de su padre fue trasladado por unos unos amigos del mismo desde Grecia, lugar de nacimiento, hasta la isla de Japón para alejarse de los enemigos de su padre. Ahora el principe trata de convertirse en un gran swordsman para vengar a su padre aunque en el fondo aun tiene esperanzas de encontrarlo con vida asi que espera el día en el que surjan los frutos de su entrenamiento para emprender su viaje.

Primera entrada!

Hola a todos y gracias de antemano por visitar mi humilde blog en el que probablemente cuelgue cosas de vital importancia como videos youtube de gente dandose ostias o cosas asi, en realidad mi intencion es hacer popular una pequeña historia inventada por mi cabecita que algún día espero redactar en cómic pero mientras tanto escribo el argumento para saber que piensa la gente y todo eso asi que ya voy a escribir el primer capitulo y espero que lo lean les guste y lo comenten.